Las eslingas de cables de acero se caracterizan por ser fáciles de usar, resistentes, versátiles y ligeras, debemos observar tanto en su elección como en su uso y conservación, una serie de normas y conceptos que harán de nuestras eslingas sistemas de carga, fiables, seguros y duraderos.

Ganchos para eslingas.

Cuando manipulamos cargas, entre el aparato que proporciona la fuerza de elevación y la propia carga, necesitamos un sistema que una ambos extremos  y garantice la seguridad de la operación.

Estos sistemas auxiliares son las eslingas. Las eslingas de cables de acero proporcionan un sistema muy versátil y seguro como sistema de conexión entre las cargas y los sistemas de elevación, siempre que se utilicen de forma correcta.

A la hora de seleccionar los cables y terminales para las eslingas, habrá que tener en cuenta dos de sus características fundamentales la flexibilidad para que pueda adaptarse a la carga a elevar y la resistencia tanto a la carga por tracción como al aplastamiento.

Es necesario emplear eslingas adecuadas en perfecto estado y utilizarlas correctamente pues su rotura o deficiente utilización puede ocasionar accidentes graves e incluso mortales por atrapamiento de personas por la carga desprendida. Así pues, los trabajadores, que efectúan las operaciones de amarre con eslingas y transporte de cargas suspendidas, deben estar debidamente formados.

Las principales características de las eslingas de acero serán su longitud nominal, cómo se forman los ojales o gazas, los accesorios de extremos y por último, la capacidad de carga de la eslinga. 

Desde Bezabala apostamos por dichas eslingas de cable de acero ya que tienen las características necesarias para asegurar que el trabajo sea seguro. Dentro de este campo contamos con grommets, fajas, manguitos, accesorios y redes para taludes los cuales trabajan de forma bidireccional.